¿Alguna vez ha atacado a alguno o ha llegado a marcarle? Lo primero que tienes que comprender es que la culpa no es de él, lo más posible es que sea tuya y de la educación que le hayas dado. Si lo has adoptado, puede tener esa actitud por la enseñanza que su antiguo dueño le haya obligado a tener. Sea cual sea el motivo, su comportamiento puede corregirse con ayuda.
Son muchas las razones por las que tu perrete puede ladrar a los niños y corregirlo no es algo que se pueda lograr fácilmente con un par de consejos. En este artículo vamos a explicarte por qué les gruñe y qué hacer; aunque te recomendamos que dejes una consulta a nuestros etólogos. Los expertos en comportamiento canino de Barkibu te aconsejarán cómo proceder.
A mi perro no le gustan los niños
Esta expresión no es del todo correcta. Los perros no desarrollan porque sí un comportamiento de rechazo a los niños como tampoco es cierto que haya razas violentas por genética. Tampoco les tienen envidia como un hermano se lo puede llegar a tener a otro. No son caprichosos. Un peludo es dócil, bueno y cariñoso por naturaleza, solo acabará odiando a los niños si se le educa como tal.
Es un proceso de acción y reacción o, más bien, las consecuencias de aprender un comportamiento. Es como con el perro de Paulov, que ante un estímulo ha aprendido a reaccionar de una manera concreta. Hay tanto miedo de que un perrete pueda morder a un niño, que muchos PetLovers reaccionan exageradamente cuando se le acercan.
Si gritas a tu perro, le pegas, lo apartas o lo castigas en presencia de un pequeñín, lo que hará será relacionar a su presencia con la violencia, y acabará reaccionando mal. Es decir, para que la relación entre tu hijo y tu perro sea buena, no puede forjarse construyendo un muro de golpes y berridos entre ambos, porque le estarás dando la lección equivocada.
Mi perro gruñe a los niños
Si has adoptado un perro, y su anterior cuidador lo abandonó porque no le hacía caso tras nacer su hijo, el peludo también puede haber contraído ansiedad y estrés. Habrá ido muchas veces al lado de su antiguo amigo, pero solo habrá conseguido rechazo y repulsión hasta que ha sido apartado de su lado.
Esto ocurre más a menudo de lo que parece, por lo que puede que tenga este comportamiento antes de empezar a vivir contigo. Por eso te recomendamos que si tienes niños en casa, les preguntes a los responsables de la protectora en la que vas a adoptar qué tal es con los más pequeños. También se puede dar el caso contrario: que les tenga miedo justo por lo mismo, porque cada peludo responde de una manera diferente.


